Durante miles de
años, la naturaleza había experimentado con diferentes tipos de grandes
hombres. Por fin en 1564 hizo una combinación de todos y produjo a Shakespeare.
Este autor es considerado uno de los principales dramaturgos europeos y
principal figura del Renacimiento en Europa. Sus dramas y tragedias, presentan
con profundidad, las pasiones humanas con una carga emotiva; pero su vida, fue
una de las menos poéticas del mundo.
La vida y carrera de
Shakespeare, el más grande de todos los poeta, no fueron tan poéticas como sus
obras. A los catorce años se encontraba trabajando como aprendiz de carnicero;
cuatro años más tarde se casó con Anne Hathaway, y tiempo después, huyó de su
pueblo natal, Stratford. Llegó a Londres y se incorporó al mundo de la escena.
En cuanto a sus obras, nunca las consideró buenas como para publicarlas.
Alcanzó el punto más alto de su carrera al escribir “La tempestad”; más esta no
es su única obra, pues de su autoría también son: “Romeo y Julieta” (1595),
“Otelo” (1602), “Hamlet” (1600), entre otras más. A partir de ese día,
Shakespeare se retiró de la escena y prefirió ser solo un espectador. Murió sin
que el mundo lo conociera, en 1916.
Finalmente, podemos
concluir que William Shakespeare tuvo una vida tan diferente a sus obras, y que
estas últimas son un gran aporte a la literatura universal por la carga
emocional que pueden transmitir a los lectores a través de solo líneas.
Weenny Marchan

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