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lo largo de la
historia han existido personas sobresalientes en todos los ámbitos, sobre todo
en el literario. Uno de ellos fue Franz Kafka, quien revolucionó la literatura
con su peculiar estilo; el mismo que utilizó para hacer de su vida una obra.
Las relaciones de Kafka, tanto amorosas como familiares,
tuvieron una fuerte influencia en él que hasta escribió algunos libros y cartas
inspiradas en ellas. Por ello es importante hacer un repaso a la que fue su
vida comenzando por donde todo empezó: Praga, 1883; fecha de su nacimiento. Su
niñez estuvo marcada por la muerte de
sus dos hermanos varones menores que él, por lo que su padre lo considero como
el hombre de la familia frente a sus otras tres hermanas mujeres. A partir de
ese cargo impuesto por su padre, fue donde comenzaría la tensa relación entre Franz y su padre, Hermann
Kafka, la misma que duraría hasta el final de sus días. Franz se formó en un
ambiente cultural alemán, ya que su madre Julie Lowy era de esa nacionalidad; y
desde el comienzo fue su padre quien destino su vida y marcó su educación, pero
siempre desde una actitud autoritaria y prepotente; fue por ello que estudio
Derecho, para contentar a su padre. En sus años universitarios conoció al
futuro escritor y crítico literario Max Brod, con quien entablaría una amistad
eterna. Su breve existencia, ya que murió a los 41 años, coincidió con momentos
históricos como el inicio del siglo, la Primera Guerra Mundial y la Revolución
Rusa. Si bien Kafka solo publico algunas obras durante su ida, tales como su
primer relato “Contemplación” en 1913 y dos años después su famoso relato “La Metamorfosis” , tuvo a
su gran amigo infiel Max Brod quien se encargó de publicar sus demás obras a
pesar de que Franz le dijo que las quemara cuando el muriese. Es importante
mencionar además, que Kafka tuvo cinco intentos de matrimonio frustrados, ya
que su padre nunca estuvo contento con sus elecciones lo que volvió a Franz una
persona dependiente de la opinión de su padre e inseguro de si mismo. Padeció
tuberculosis, enfermedad que no trató a tiempo y lo llevo a la muerte en 1924
en Austria.
En conclusión, las relaciones de Kafka calaron muy fuerte
en él
y su escritura, sobre todo la que
mantuvo con su padre, con una de sus prometidas Felice Bauer y con su hermana
Ottla. Pero nada de esto hubiera salido a la luz del mundo si no hubiera sido
por Max Brod, quien rompió su promesa y publicó
las obras de su amigo, inconclusas en su mayoría, para bien de la
humanidad hambrienta de cultura.
Weenny Marchan










